Sierra de Rute

La Sierra de Rute, en el extremo sur de la provincia de Córdoba, forma parte del Parque Natural y Geoparque Mundial UNESCO Sierras Subbéticas, uno de los grandes paisajes de montaña kárstica de Andalucía. Entre pinares, lapiaces y cortados calizos donde vuela el águila real (Aquila chrysaetos), late también una de las aves más sorprendentes y discretas de la fauna ibérica: el chotacabras pardo (Caprimulgus ruficollis), maestro del camuflaje y cazador nocturno de insectos.

El lugar real

La Sierra de Rute se alza sobre el municipio de Rute (Córdoba) y conecta hacia el este con la Sierra de la Horconera y la Tiñosa, el pico más alto de la provincia (1.568 m). Es una sierra caliza, muy plegada, con fuertes desniveles, tajos rocosos, barrancos, dolinas y laderas cubiertas de pinar y matorral mediterráneo. Desde las crestas se dominan tanto los olivares del sur de Córdoba como el embalse de Iznájar. Es un paisaje de transición entre la montaña subbética y la campiña, con panorámicas espectaculares.

Todo este entorno está incluido en el Parque Natural Sierras Subbéticas, declarado en 1988, y reconocido como Geoparque Mundial UNESCO por su valor geológico (pliegues, fallas, calizas jurásicas, lapiaces, simas, poljés). El área está protegida como ZEC (Zona Especial de Conservación) y ZEPA (Zona de Especial Protección para las Aves) dentro de la Red Natura 2000. Es decir: aquí se protege no sólo el paisaje y su geología, sino también la fauna de rapaces rupícolas y aves nocturnas ligadas al mosaico de roca y pinar.

En las laderas medias predominan pinares de repoblación y pinares naturales de pino carrasco (Pinus halepensis) y pino negral (Pinus pinaster), salpicados por manchas de encina (Quercus ilex subsp. ballota), quejigo (Quercus faginea), lentisco (Pistacia lentiscus), coscoja (Quercus coccifera), romero (Salvia rosmarinus), espliego (Lavandula angustifolia / complejos híbridos locales) y tomillos (Thymus spp.). En los cortados y canchales calizos aparecen sabinas rastreras (Juniperus phoenicea subsp. turbinata en enclaves mediterráneos), arces (Acer monspessulanum) y vegetación rupícola que se agarra a las grietas.

En las cumbres y tajos, el gran dominador es el águila real (Aquila chrysaetos), símbolo de los roquedos subbéticos junto con el buitre leonado (Gyps fulvus). En las laderas más bajas, sobre el suelo del pinar y los claros pedregosos, aparece el discreto protagonista nocturno de esta localización: el chotacabras pardo (Caprimulgus ruficollis).

  • Municipio: Rute (Córdoba)
  • Altitud máxima en el sector: ~1.300 m en las crestas de la Sierra de Rute, conectando hacia la Horconera y la Tiñosa (1.568 m, techo de Córdoba).
  • Figura de protección: Parque Natural Sierras Subbéticas · Geoparque Mundial UNESCO · Red Natura 2000 (ZEC / ZEPA)
  • Hábitat dominante: pinares mediterráneos sobre calizas y cortados rocosos.
Águila real (Aquila chrysaetos).

En la película

En Iberia, naturaleza infinita, la Sierra de Rute aparece en los momentos finales de la narración como un territorio de cumbres, roquedos verticales y grandes planeadoras, entre ellas el águila real (Aquila chrysaetos), una de las rapaces más emblemáticas de la península ibérica. Su vuelo sobre los cortados calcáreos y los pinares resume el espíritu de la Subbética: roca antigua, altura, soledad y dominio aéreo.

Pero la secuencia también se detiene en una criatura mucho más humilde y sorprendente: el chotacabras pardo (Caprimulgus ruficollis). Es un ave nocturna de plumaje críptico, pardo-grisáceo, moteado, que al posarse en el suelo se vuelve casi invisible entre las piedras, las acículas de pino y la grava clara de las pistas forestales. El chotacabras pardo no construye un nido como tal: la hembra deposita los huevos directamente sobre el suelo desnudo, confiando en el camuflaje.

Esta estrategia tiene riesgos. Un paso humano, el pisoteo de ganado o un depredador terrestre pueden descubrir la puesta. Sin embargo, los adultos tienen una capacidad increíble: si detectan peligro, pueden desplazar los huevos —o incluso mover al pollo pequeño— unos metros más allá, recolocándolos en una zona segura cercana. Esa conducta, que suele pasar desapercibida para el público general, es uno de los grandes momentos etológicos que la película quería capturar.

El chotacabras pardo es un aliado directo del ser humano: caza polillas nocturnas, mosquitos y otros insectos voladores en vuelo bajo y silencioso sobre los claros del pinar, consumiendo cantidades enormes de insectos cada noche. En un entorno mediterráneo donde el verano es caluroso y los insectos abundan, el chotacabras pardo actúa como un control biológico natural.

Filmar al chotacabras pardo fue uno de los mayores retos técnicos del documental. Es un ave estrictamente nocturna y, además, anida en el suelo. Para no perturbar al pollo —el único pollo de esa pareja—, el equipo iluminó la zona con luz muy suave y trabajó sólo dos horas en total, divididas en dos sesiones de una hora separadas en el tiempo. No se usaron focos agresivos ni se interfirió en la conducta natural.

Durante la grabación se pudo observar cómo el adulto permanecía cerca del pollo inmóvil sobre el suelo desnudo, confiando en el camuflaje. La escena mostraba con claridad esa estrategia reproductiva tan vulnerable: sin nido construido, sin protección física. Cualquier alteración humana puede ser crítica.

En la misma localización se rodaron tomas aéreas sobre los pinares de la Sierra de Rute y sus impresionantes cortados rocosos. Estas imágenes aparecen hacia el final de la película, acompañando el vuelo del águila real sobre las crestas subbéticas y cerrando la historia con una sensación de altura, amplitud y continuidad natural.

Cómo llegar

Rute se sitúa en el sector suroccidental del Parque Natural Sierras Subbéticas, entre los olivares de la campiña y las sierras calizas que se elevan hacia Priego de Córdoba y la Tiñosa. Se accede fácilmente por carretera desde Lucena e Iznájar, cerca de la A-331 y del embalse de Iznájar.

Desde el propio casco urbano de Rute parten varias pistas y senderos señalizados hacia la sierra, incluidos itinerarios oficiales como el Sendero Pinar de Rute (5 km, circular, dificultad baja, 1 h aprox.) que recorre bosques de pino carrasco y miradores naturales con vistas al mar de olivos y al relieve quebrado de la Subbética. También hay rutas más exigentes que ascienden desde Rute hacia la Sierra de la Horconera y conectan con la Tiñosa, techo de Córdoba.

Los puntos de observación más espectaculares combinan pinar y cortados calcáreos. Es en esos claros pedregosos, bordeando pistas forestales y antiguos cortafuegos, donde se rodó la secuencia del chotacabras pardo posado en el suelo, y donde se grabaron también las imágenes aéreas sobre los pinares y los cortados rocosos de la Sierra de Rute.

Mejor época para visitar

  • Primavera (abril–junio): El bosque de pino carrasco y pino negral está activo, con cantos de aves forestales y vuelos territoriales de rapaces. Es la mejor época para escuchar al chotacabras pardo: al anochecer lanza su canto rítmico y profundo desde el suelo o desde un posadero bajo, y realiza vuelos rasantes de caza en los claros del monte.
  • Verano (julio–agosto): Días calurosos, pero noches muy vivas para la actividad del chotacabras pardo, cuando los insectos (polillas, coleópteros nocturnos) son más abundantes. Atención al riesgo de incendios forestales y a la sensibilidad de la especie en plena cría: conviene moverse sólo por pistas existentes y no internarse fuera de sendero al caer la noche.
  • Otoño (septiembre–octubre): Cielos limpios y luz dorada sobre los cortados calizos. Buen momento para ver planeos de águila real en las primeras horas de la mañana, aprovechando las térmicas suaves que ascienden desde el valle del Guadalquivir hacia las sierras.
  • Invierno (noviembre–febrero): Jornadas más frías, pero atmósferas limpias con visibilidad enorme sobre el mar de olivos y el embalse de Iznájar. Ideal para fotografía de paisaje kárstico y grandes panorámicas desde los miradores de la Sierra de Rute.
Chotacabras pardo (Caprimulgus ruficollis), junto a su polluelo.

Qué puedes ver

El águila real (Aquila chrysaetos) sobrevuela las crestas de la Sierra de Rute, usando los paredones calizos y tajos verticales como territorios de nidificación y caza. Su sola silueta —alas largas, dedos muy marcados, aleteos potentes seguidos de planeo— es el icono de estas sierras subbéticas, donde comparte espacio con otras rapaces rupícolas como el buitre leonado (Gyps fulvus), el halcón peregrino (Falco peregrinus) y el águila calzada (Aquila pennata).

El chotacabras pardo (Caprimulgus ruficollis) es, sin embargo, el rostro más íntimo de la Sierra de Rute. Es un ave nocturna, crepuscular, de vuelo silencioso y boca enorme adaptada a capturar insectos en el aire. Su plumaje críptico lo hace casi invisible durante el día: se posa directamente en el suelo o sobre una piedra y, gracias a su coloración parda, gris y rojiza con moteado irregular, se confunde con el entorno.

Este camuflaje es vital porque el chotacabras pardo no construye nido. La hembra deposita los huevos directamente sobre el suelo desnudo, entre acículas de pino, pequeñas piedras calizas y trozos de corteza. Eso lo hace vulnerable: pisadas humanas fuera de sendero, paso de vehículos o la simple presencia de perros sueltos pueden destruir una puesta. Si el lugar queda demasiado expuesto, los adultos pueden mover los huevos o incluso desplazar al pollo recién eclosionado unos metros, hasta una zona con mejor cobertura o menos riesgo. Esta conducta —tan delicada como sorprendente— es una de las más espectaculares conductas parentales de la especie.

El chotacabras pardo es un gran aliado del ser humano. Se alimenta de polillas nocturnas y otros insectos voladores, reduciendo de manera natural la abundancia de insectos que, en exceso, pueden convertirse en plaga agrícola o simplemente en molestia estival. Su conservación depende de mantener pinares y matorrales mediterráneos tranquilos por la noche, con escasa perturbación humana y sin abusar de pesticidas que reduzcan drásticamente las poblaciones de insectos.

En cuanto a flora, los pinares de la Sierra de Rute —pino carrasco (Pinus halepensis), pino negral (Pinus pinaster)— se mezclan con manchas de encina (Quercus ilex subsp. ballota), quejigo (Quercus faginea), coscoja (Quercus coccifera), lentisco (Pistacia lentiscus), romero (Salvia rosmarinus) y tomillos (Thymus spp.), además de sabinas y arces en cortados frescos. Esa mezcla de bosque mediterráneo, matorral y roca caliza genera bordes abiertos con suelo desnudo: el hábitat perfecto para el chotacabras pardo y un escenario continuo de caza para el águila real. Observación responsable: Al anochecer, camina sólo por pistas forestales ya abiertas. No entres en claros con vegetación baja ni intentes acercarte a pollos de chotacabras pardo. Cualquier intrusión innecesaria puede hacer que los adultos trasladen al pollo y malgasten energía crítica.

Servicios y accesibilidad

  • 🥾 Sendero Pinar de Rute: recorrido circular de ~5 km, dificultad baja, 1 h aprox., sin necesidad de autorización. Ideal para una primera toma de contacto con la sierra, con vistas a los cortados rocosos donde vuela el águila real.
  • ⛰️ Rutas de media y alta montaña que enlazan Rute con la Sierra de la Horconera y la Tiñosa (máxima cumbre de Córdoba). Son itinerarios más exigentes física y técnicamente, con fuertes desniveles y tramos pedregosos.
  • 🌄 Numerosos miradores naturales en las crestas, usados también para grabar las tomas aéreas de la película. Desde estos balcones se dominan los pinares y se observan los imponentes cortados calizos de la Sierra de Rute.
  • 🏞️ Proximidad al embalse de Iznájar y al entorno recreativo del mayor lago interior de Andalucía, con oferta de turismo rural, gastronomía serrana y productos tradicionales (aceite, anís de Rute, dulces).

Plan sugerido

Propuesta de jornada (tarde-noche) para naturaleza, paisaje y observación responsable:

  1. Tarde: Haz el Sendero Pinar de Rute. Recorre el pinar mediterráneo y detente en los miradores que dan al mar de olivos y al relieve calizo. Aprovecha la luz baja del atardecer para intentar localizar el vuelo del águila real sobre los tajos.
  2. Atardecer: Sitúate en un claro abierto de suelo pedregoso y observa (en silencio y sin moverte del camino) la actividad del chotacabras pardo al salir la noche. Escucharás su reclamo gutural y podrás ver vuelos rasantes de caza de insectos por encima de las pistas.
  3. Noche temprana: Marcha sin linternas potentes enfocando al suelo; evita deslumbrar directamente al chotacabras pardo o a su pollo. Esta es exactamente la filosofía de rodaje que se siguió en la película: iluminación suave, mínima intrusión, tiempos muy cortos en cada punto.
  4. Cierre: Regresa a Rute para cenar producto local y, si es temporada, probar especialidades típicas de la Subbética. Descanso merecido tras una ruta que junta gran rapaz diurna y ave nocturna en un mismo paisaje.

También existe la posibilidad de visitar la Reserva de Burros de ADEBO (Asociación para la Defensa del Borrico) y la Fundación Casa del Burro, que cuenta con el apoyo de la Diputación de Córdoba y del Ayuntamiento de Rute. Estas entidades han puesto en marcha el proyecto «Aula Arriera de la Naturaleza» para hacer visitas guiadas a la Reserva de ADEBO, tanto de grupos organizados, como de escolares.

Pareja de águilas reales (Aquila chrysaetos) volando junto a las crestas calizas de la sierra de Rute.

Cerca de aquí

Muy cerca de la Sierra de Rute puedes enlazar con varias rutas del programa provincial Paisajes con Historia (Diputación de Córdoba), que interpretan el vínculo entre geología, monte mediterráneo, patrimonio humano y biodiversidad:

  • Ruta de Paisajes con Historia de los Barrancos de Fuente Tójar, ruta que conjuga la visita al yacimiento del Cerro de la Cabeza con algunos de los afluentes que dan nacimiento al río Guadajoz, como el río Caicena que fluye flanqueado de taludes margoyesosos y lomas yesíferas que dan nombre a la ruta.
  • Ruta de Paisajes con Historia de las Norias del río Genil en Benamejí, itinerario que une tres norias, hoy restauradas, que junto al monumental puente renacentista de Hernán Ruiz, conforman una sobresaliente representación de las construcciones hidráulicas ligadas al curso del Genil.
  • Ruta de Paisajes con Historia del Camino del Alborozor en Priego de Córdoba, ruta por uno de los márgenes del paraje de “Las Angosturas», que cuenta con numerosa presencia humana desde la Prehistoria, incluyendo ejemplos de arquitectura popular rural como el cortijo del Guirri y el del Alborozor. 
  • Camino Natural Vía Verde del Aceite, 65,5 km a su paso por la provincia de Córdoba, entre el río Guadajoz y la Estación de Campo Real en Puente Genil.
  • Ruta de Paisajes con Historia Búnkeres del Alamillo en Luque, recorrido por estas construcciones de la Guerra Civil, constituyen un complejo de miradores y puntos de observación privilegiados, tanto del paisaje de la Subbética cordobesa como de las cercanas sierras de la vecina población de Alcaudete. 
  • Ruta de Paisajes con Historia Cruz del Abén Abad, itinerario por las primeras estribaciones de la Sierra de Cabra, con punto de inicio y final en el Camino Natural Vía Verde del Aceite y con la Ermita de la Cruz del Aben Abad a mitad del recorrido como punto de referencia.

Estas propuestas cercanas ayudan a entender que la Sierra de Rute no es sólo un monte con pinos: es parte de una red de sierras kársticas, cañones, manantiales y olivares que estructuran todo el sur de Córdoba.

Información útil

Senderos oficiales del Parque Natural Sierras Subbéticas

Turismo de Rute

Información turística · Rute y Sierra de Rute

Sendero Pinar de Rute

Asociación para la Defensa del Borrico (ADEBO)